Cuando el administrador LVM asigna espacio en disco a un volumen lógico, crea automáticamente una asignación entre las extensiones lógicas y las extensiones físicas. Esta asignación depende de la directiva elegida al crear el volumen lógico. Las extensiones lógicas se asignan secuencialmente, empezando por cero, para cada volumen lógico. El administrador LVM utiliza esta asignación para tener acceso a los datos, al margen del lugar donde resida físicamente. Se facilitan comandos para que examine esta asignación; consulte las páginas de manual de pvdisplay(1M) y lvdisplay(1M).
Excepto por los volúmenes lógicos reflejados (mirrored), seccionados (striped) o seccionados-reflejados, cada extensión lógica se asigna a una extensión física. En el caso de los volúmenes lógicos reflejados, cada extensión lógica se asigna a varias extensiones físicas, según el número de copias espejo. Por ejemplo, si existe una copia espejo, cada extensión lógica se asigna a dos extensiones físicas: una extensión para el original y otra para la copia espejo. Para obtener más información sobre la creación de reflejos, consulte la sección «Aumento de la disponibilidad de datos mediante la creación de reflejos». Para obtener información sobre los volúmenes lógicos seccionados, consulte la sección «Aumento del rendimiento mediante la creación de bandas en discos». Asimismo, consulte el libro Disk and File Management Tasks on HP-UX.
La Figura 1-2 muestra un ejemplo de varios tipos de asignación disponibles entre extensiones físicas y extensiones lógicas en el marco de un grupo de volúmenes.
Según se muestra en la Figura 1-2, el contenido del primer volumen lógico se incluye en los tres volúmenes físicos del grupo de volúmenes. Puesto que el segundo volumen lógico es reflejado, cada extensión lógica se asigna a más de una extensión física. En este caso, hay dos extensiones físicas que contienen los datos, cada una de las cuales está tanto en el segundo como en el tercer disco del grupo de volúmenes.
Por defecto, LVM asigna extensiones físicas a los volúmenes lógicos al seleccionar las extensiones físicas disponibles en los discos en el orden en el que aparecen en los archivos de configuración de LVM: /etc/lvmtab y /etc/lvmtab_p. Como administrador del sistema, puede prescindir de esta asignación por defecto y controlar qué discos utiliza un volumen lógico (consulte la sección «Extensión de un volumen lógico en un disco específico»).
Si un volumen lógico ha de utilizarse como raíz, para el inicio, el intercambio primario o el volcado, las extensiones físicas deben ser contiguas, lo que significa que las extensiones físicas deben repartirse en orden ascendente, sin ningún hueco en un solo volumen físico. Para los volúmenes lógicos que no se utilicen como raíz, para el inicio, el intercambio primario o el volcado, las extensiones físicas que correspondan a extensiones lógicas contiguas en un volumen lógico pueden ser no contiguas en un volumen físico o residir en discos completamente diferentes. Como consecuencia, un sistema de archivos creado en un volumen lógico puede residir en más de un disco.