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Administración de sistemas y grupos de trabajo: Guía para los administradores de sistemas HP-UX > Capítulo 6 Administración
de un sistema: manejo de los discos y los archivosManejo de los discos |
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En esta sección se ofrecen consejos prácticos para administrar discos en el marco de HP-UX. Se abarcan los siguientes temas:
Para obtener un análisis a fondo de estos temas, se recomienda el libro Disk and File Management Tasks on HP-UX, publicado por Prentice Hall PTR, 1997. En el texto presentado a continuación se hace referencia en varias ocasiones a este libro.
El uso de volúmenes lógicos implica cierto grado de planificación. Más adelante se enumeran algunas de las cuestiones que debe considerar a efectos de planificación; dichas cuestiones se analizan en el resto de esta sección. Debe considerar estas cuestiones antes de configurar o modificar los volúmenes lógicos en el sistema.
Los sistemas de archivos residen en un volumen lógico exactamente igual que lo hacen en secciones de disco o en discos sin particiones. A partir de la revisión 10.10, el tamaño máximo de los sistemas de archivos HFS y JFS (VxFS) ha aumentado de 4 GB a 128 GB. Sin embargo, el volumen lógico raíz o de inicio se limita a 2 GB o bien a 4 GB, en función del procesador. (Para obtener más información sobre los sistemas de archivos HFS y JFS, consulte la sección «Determinación del tipo de sistema de archivos que ha de utilizarse».) Se puede considerar que el espacio que necesita un sistema de archivos tiene tres componentes principales, tal como se ilustra en la Figura 6-3, «Componentes del espacio de un sistema de archivos». Para obtener un cálculo aproximado del tamaño que debe presentar un volumen lógico que vaya a contener el sistema de archivos, dé los siguientes pasos:
Por ejemplo, supongamos que un grupo de usuarios va a necesitar 60 MB de espacio para los datos del sistema de archivos; este cálculo tiene en cuenta el crecimiento previsto. Luego, se suman 6 MB para el espacio “minfree”, con lo que el total provisional asciende a 66 MB. A continuación, se suman otros 3 MB correspondientes al espacio general fijo para mantenimiento del sistema de archivos y se obtiene un cálculo total de 69 MB necesarios para el sistema de archivos y, por consiguiente, para el volumen lógico que contiene el sistema de archivos. Si el volumen lógico se crea en un grupo de volúmenes que tenga un tamaño de extensión de 4 MB, 69 se redondea a 72 para que sea divisible entre 4 MB. Es decir, el LVM crea los volúmenes lógicos en múltiplos del tamaño de la extensión lógica. Aunque los cálculos no son precisos, bastan para planificar el tamaño de un sistema de archivos. Se pretende que el sistema de archivos sea suficientemente grande durante un tiempo provechoso antes de tener que ampliar su tamaño. Por otro lado, el tamaño de un volumen lógico contiguo, como el volumen lógico raíz, no se puede aumentar fácilmente. A este respecto, reviste especial importancia tratar de elegir un cálculo que tenga en cuenta todo el crecimiento posterior de tales volúmenes lógicos. Supongamos, tal como se indica más arriba, que las necesidades de los usuarios han desbordado el espacio asignado en un principio al sistema de archivos. El tamaño de un sistema de archivos se puede aumentar ampliando primero el volumen lógico en el que reside y, a continuación, utilizando extendfs(1M). (Se facilita más información en la sección «Ampliación del tamaño de un sistema de archivos en un volumen lógico».) No se puede disminuir el tamaño de un sistema de archivos después de haberlo creado. No obstante, se puede crear un sistema de archivos nuevo más pequeño para sustituirlo.
Siempre que sea posible, si prevé que un sistema de archivos abarque varios discos, haga que el volumen lógico abarque tipos de interface de disco idénticos. (Consulte la sección «Utilización de interfaces de E/S de disco».) En general, el LVM crea por defecto volúmenes lógicos en los discos disponibles, sin tener por qué tener en cuenta el rendimiento más óptimo. Cabe la posibilidad de que un sistema de archivos abarque dos discos con características diferentes, en cuyo caso el rendimiento del sistema de archivos puede verse perjudicado. Como administrador del sistema, usted puede controlar qué volúmenes físicos van a contener las extensiones físicas de un volumen lógico. Para ello, dé los dos pasos siguientes:
Para obtener información más pormenorizada al respecto, consulte la sección «Ampliación de un volumen lógico en un disco específico ». Al habilitar una zona de intercambio en un volumen lógico, HP-UX fija el tamaño de la zona y no utiliza más espacio que el fijado. Si al disco le queda suficiente espacio contiguo, posteriormente se puede aumentar el tamaño de la zona de intercambio primaria con el comando lvextend (o el SAM) con el fin de ampliar el volumen lógico y, a continuación, reiniciar el sistema. Esto permite que HP-UX utilice el espacio adicional que se haya provisto. Si prevé zonas de intercambio con dispositivos además de la zona de intercambio primaria, los mejores resultados se obtendrán cuando las zonas de intercambio con dispositivos se ubiquen en volúmenes físicos (discos) diferentes. Esto permite intercalar la E/S de los volúmenes físicos cuando se produce el intercambio. Esta configuración de intercambio se obtiene al crear varios volúmenes lógicos para el intercambio, estando cada uno de dichos volúmenes en un disco aparte. Para hacer realidad esta configuración, deberá utilizar los comandos de HP-UX; el SAM no permite crear un volumen lógico en un disco específico. Consulte la sección «Ampliación de un volumen lógico en un disco específico ». El rendimiento de E/S sin formato se puede optimizar al planificar los volúmenes lógicos específicamente para el almacenamiento de datos sin formato. Para crear un volumen lógico para datos sin formato (por ejemplo, para una base de datos), tendrá que tomar en cuenta el tamaño con que debe crearse el volumen lógico y el modo de distribuir un volumen lógico así por los discos. El tamaño de un volumen lógico se indica típicamente en megabytes. Sin embargo, el tamaño de un volumen lógico debe ser un múltiplo del tamaño de la extensión lógica utilizada en el grupo de volúmenes. Por defecto, el tamaño de cada extensión lógica es de 4 MB. Así, por ejemplo, si una partición de base de datos necesita 33 MB y el tamaño de extensión lógica por defecto es de 4 MB, el LVM creará un volumen lógico de 36 MB (o 9 extensiones lógicas). El tamaño máximo admitido de un dispositivo de datos sin formato es de 4 GB. Si prevé utilizar mucho los volúmenes lógicos para el almacenamiento de datos sin formato (por ejemplo, para configurar particiones de base de datos), debe tomar en cuenta la distribución de los volúmenes lógicos por los discos. Por defecto, el LVM asigna espacio en disco para un volumen lógico desde un disco, agota por completo el espacio de este disco y, a continuación, asigna espacio desde cada disco sucesivo del mismo modo. El LVM utiliza los discos en el orden en que se hayan agregado al grupo de volúmenes. Esto conlleva la posibilidad de que los datos de un volumen lógico no se distribuyan equitativamente por todos los discos del grupo de volúmenes. Como consecuencia, cuando se produce el acceso de E/S en los volúmenes lógicos, es posible que uno o varios discos del grupo de volúmenes se utilice(n) mucho, mientras que otros se usen poco, o incluso nada. Esta organización no brinda un rendimiento de E/S óptimo. Una alternativa mejor consiste en configurar el volumen lógico en los discos específicos de modo intercalado, con lo que se equilibra el acceso de E/S y se optimiza el rendimiento. (Consulte la sección «Ampliación de un volumen lógico en un disco específico ».) Puesto que no hay ningún comando de HP-UX que detecte que el contenido de un volumen lógico se utiliza para los datos sin formato, es conveniente designar los volúmenes lógicos que cree para almacenar datos sin formato con nombres fácilmente reconocibles. De este modo, podrá reconocer el contenido de los volúmenes lógicos con dicha función. Para obtener más información, consulte la sección «Nomenclatura de los volúmenes lógicos». El LVM admite discos que utilicen los tipos de interface de E/S SCSI, HP-FL y, hasta cierto punto, HP-IB, tal como se ilustra en la Tabla 6-1, «Tipos de interface de disco y compatibilidad con LVM ». Tabla 6-1 Tipos de interface de disco y compatibilidad con LVM
Aunque en la tabla se muestra que los discos HP-FL y SCSI combinados pueden pertenecer al mismo grupo de volúmenes, a efectos de obtener el mejor rendimiento, deben mantenerse en grupos independientes, teniendo cada uno de ellos discos de modelos idénticos: cada uno de ellos debe presentar las mismas características en cuanto a tamaño y velocidad de rotación. Los discos HP-IB no pueden combinarse con los demás tipos de interface de E/S.
En el caso de que, debido a un defecto del disco, el LVM no pueda almacenar los datos, se facilita un mecanismo para almacenarlos al final del disco. Si el disco admite la reubicación de bloques erróneos automática (en general, denominada “economía del hardware”), el mecanismo de reubicación de bloques erróneos del LVM es innecesario. La reubicación de bloques erróneos se activa por defecto al crear un volumen lógico. Para deshabilitar la característica de reubicación de bloques erróneos, puede utilizar la opción -r n del comando lvcreate(1M).
Es posible que el hardware incorpore la capacidad para tener doble cableado (dos controladoras) con el mismo volumen físico. Éste será el caso si la empresa ha adquirido una unidad de discos múltiples HP High Availability o el producto Serviceguard. Si es así, el LVM se puede configurar con varias rutas que conduzcan al mismo volumen físico. Si el enlace primario no funciona, se cambiará automáticamente a un enlace alternativo. El uso de enlaces alternativos aumenta la disponibilidad. Consulte la sección «Configuración de enlaces alternativos con un volumen físico ». HP-UX utiliza de forma predeterminada determinadas convenciones de nomenclatura para los volúmenes físicos, los grupos de volúmenes y los volúmenes lógicos. Tendrá que hacer referencia a los dispositivos o grupos de volúmenes del LVM por el nombre cuando los utilice con el SAM o con los comandos de HP-UX o cuando consulte información acerca de ellos. Los volúmenes físicos se identifican con el nombre de archivo de dispositivo correspondiente, por ejemplo: /dev/dsk/cntndn Observe que cada disco tiene un archivo de dispositivo de bloques y un archivo de dispositivo de caracteres o sin formato, y que este último se identifica con la letra r (de “raw”). El nombre que se utilice dependerá de la tarea que se lleve a cabo con el disco. En la notación anterior, los dos primeros nombres representan los archivos de dispositivo de bloques, mientras que los dos últimos son archivos de dispositivo sin formato. En los servidores HP Integrity, asegúrese de que utiliza el archivo de dispositivo con el sufijo s2, ya que esto representa la partición HP-UX en el disco. En los sistemas HP 9000 (PA-RISC), utilice el archivo de dispositivo sin número de partición. No utilice un archivo de dispositivo sin formato de volumen físico más que para las dos tareas siguientes:
Para las demás tareas, utilice el archivo de dispositivo de bloques. Por ejemplo, al agregar un volumen físico a un grupo de volúmenes, utilice para el disco el archivo de dispositivo de bloques del disco; por ejemplo: /dev/dsk/c5t3d0. Para obtener más información sobre los nombres de los archivos de dispositivo, consulte el manual Configuring HP-UX for Peripherals. Todos los archivos de dispositivo de disco se crean automáticamente al iniciar el sistema, después de agregar físicamente el disco. Para obtener más información, consulte la página de manual de insf(1M). Al poner nombre a un grupo de volúmenes, debe tener en cuenta que el nombre debe ser idéntico al nombre de un directorio que haya creado debajo de /dev. (Consulte los pasos 3 y 4 del «Ejemplo: creación de un volumen lógico con los comandos de HP-UX».) El nombre puede presentar una longitud máxima de 255 caracteres. Cada grupo de volúmenes debe tener un nombre único. Por ejemplo, nombres típicos de grupos de volúmenes pueden ser: vg01, vgroot o vg_sales. Aunque el nombre no tiene por qué empezar por vg, se recomienda encarecidamente que así sea. Es frecuente que estos nombres adopten la forma: /dev/vgnn. Cuando estos nombres se asignan por defecto, el número nn empieza en 00 y continúa con 01, 02 y así sucesivamente, en el orden en que se creen los grupos de volúmenes. Por defecto, el grupo de volúmenes raíz se denomina vg00, aunque este nombre no es obligatorio; para obtener más información sobre el grupo de volúmenes raíz, consulte más adelante la sección «Creación de un grupo de volúmenes raíz y de volúmenes lógicos raíz y de inicio ». Los volúmenes lógicos se identifican con el nombre de archivo de dispositivo correspondiente, el cual puede asignarlo el administrador del sistema o puede designarse por defecto al crear un volumen lógico con el comando lvcreate(1M). Cuando el nombre de archivo de dispositivo lo asigna usted, el administrador del sistema, se puede elegir cualquier nombre con una longitud máxima de 255 caracteres. Cuando se asigna por defecto, este tipo de nombres adopta la forma: /dev/vgnn/lvolN (forma del archivo de dispositivo de bloques) y /dev/vgnn/rlvolN (forma del archivo de dispositivo de caracteres). El número N empieza en 1 y continúa con 2, 3 y así sucesivamente, en el orden en que se creen los volúmenes lógicos en cada grupo de volúmenes. Cuando el LVM crea un volumen lógico, genera tanto archivos de dispositivo de bloques como archivos de dispositivo de caracteres. A continuación, el LVM coloca los archivos de dispositivo correspondientes a un volumen lógico en el directorio del grupo de volúmenes apropiado. Por ejemplo, el nombre de bloque por defecto correspondiente al primer volumen lógico creado en el grupo de volúmenes vg01 tendría el nombre de ruta completo:
Si crea un volumen lógico para que contenga los datos sin formato de una base de datos de ventas, es conveniente darle un nombre que difiera del nombre por defecto:
Después de crear el volumen lógico del ejemplo anterior, dicho volumen tendrá dos archivos de dispositivo:
Los grupos de volúmenes físicos son útiles para crear reflejos y se analizan en la sección «Administración de sistemas de archivos reflejados». La única restricción relativa a la nomenclatura en este caso es que, en un grupo de volúmenes, cada grupo de volúmenes físicos debe tener su propio nombre único. Por ejemplo, el grupo de volúmenes /dev/vg02 podría tener dos grupos de volúmenes físicos denominados /dev/vg02/pvg1 y /dev/vg02/pvg2. El SAM permite llevar a cabo la mayoría de las tareas de administración del LVM, aunque no todas. Las tareas que se pueden desempeñar con ayuda del SAM son:
Estas tareas también se pueden efectuar con ayuda de los comandos de HP-UX. (Consulte la sección siguiente, así como las secciones específicas mencionadas más arriba.) Para utilizar el SAM, escriba sam. Para obtener ayuda con la utilización del SAM, consulte la ayuda en línea de la herramienta. Tal como se ha afirmado anteriormente, todas las tareas de administración de discos realizadas por el SAM también se pueden llevar a cabo con ayuda de los comandos de HP-UX. En las siguientes tablas, se facilita información general sobre los comandos que tendrá que utilizar para llevar a cabo una tarea dada. Para obtener información pormenorizada, consulte el manual HP-UX Reference. Tabla 6-2 Comandos utilizados en las tareas de administración de volúmenes físicos
Tabla 6-3 Comandos utilizados en las tareas de administración de grupos de volúmenes
Tabla 6-4 Comandos utilizados en las tareas de administración de volúmenes lógicos
Para crear un volumen lógico:
Las siguientes tareas sólo se pueden realizar con ayuda de los comandos de HP-UX. No se pueden llevar a cabo con el SAM. A continuación, se muestra cómo llevar a cabo las tareas anteriores. Supongamos que desea crear un volumen lógico de 300 MB y poner 100 MB en el primer disco, otros 100 MB en el segundo disco y otros 100 MB en el tercero. Para hacerlo, dé los siguientes pasos:
Tenga en cuenta que cuando se utiliza la opción -l (l minúscula) del comando lvextend, se especifica espacio en las extensiones lógicas. Ahora, supongamos que tiene dos discos en un grupo de volúmenes, ambos de modelos idénticos. Actualmente, tiene un volumen lógico de 275 MB que reside sólo en uno de los discos. Desea ampliar el tamaño del volumen lógico a 400 MB, asegurándose de que el aumento de 125 MB se asigna al otro disco. En este caso, también se extiende el volumen lógico a un disco específico. lvextend -L 400 /dev/vg01/lvol2 /dev/dsk/c2t0d0 En este ejemplo, al utilizar la opción -L (L mayúscula), se especifica espacio en megabytes, no en extensiones lógicas. Para obtener información completa sobre las opciones de comando, consulte la página de manual de lvextend(1M).
Con los discos no administrados por el LVM, un solo disco raíz contenía todos los atributos necesarios para el inicio, así como los archivos de sistema, el espacio de intercambio primario y el espacio de volcado. Con el LVM, el disco raíz individual se sustituye por una reserva de discos, un grupo de volúmenes raíz, que contiene los mismos elementos en su totalidad, pero adoptando la forma de un volumen lógico raíz, un volumen lógico de inicio, un volumen lógico de intercambio y uno o varios volúmenes lógicos de volcado. Cada uno de estos tipos de volúmenes lógicos debe ser contiguo, es decir, debe estar en un solo disco. (Asimismo, puede haber otros volúmenes lógicos no contiguos que pueden utilizarse para los datos de usuario.) Para obtener más información sobre los volúmenes lógicos de intercambio y de volcado, consulte la sección «Administración del espacio de intercambio y de la zona de volcado». El volumen lógico raíz contiene el software de sistema operativo. Se tiene la opción de utilizar un volumen lógico de inicio independiente en lugar de combinar las operaciones de tipo raíz e inicio en un solo volumen lógico. Cuando se configura un volumen lógico raíz y un volumen lógico de inicio, se almacena información que permite al sistema localizar el kernel en dos ubicaciones en lugar de sólo en una, lo que ocurriría en el caso de utilizar sólo el volumen lógico raíz. Como consecuencia, el sistema se podrá iniciar aun cuando se dañe el archivo LABEL, que, en general, es esencial para el inicio de un sistema. Al margen de que utilice un solo volumen lógico «mixto» que sea raíz y de inicio, o volúmenes lógicos raíz y de inicio independientes, el volumen lógico utilizado para iniciar el sistema debe ser el primer volumen lógico del volumen físico correspondiente. Si el volumen lógico raíz no es el primer volumen lógico del volumen físico correspondiente, también tendrá que configurar un volumen lógico de inicio. Los volúmenes lógicos raíz y los volúmenes lógicos de inicio deben ser contiguos y tener deshabilitada la reubicación de bloques erróneos. Si acaba de instalar el sistema 11.00 y ha elegido la configuración LVM, se habrá configurado automáticamente un grupo de volúmenes raíz, al igual que volúmenes lógicos raíz y de inicio independientes. Si, en la actualidad, tiene un volumen lógico mixto que es raíz y de inicio y desea reconfigurar el sistema para separar los volúmenes lógicos raíz y de inicio, después de crear el volumen lógico de inicio, tendrá que utilizar el comando lvlnboot(1M) con la opción -b para definir el volumen lógico de inicio en el sistema, lo que surtirá efecto la próxima vez que el sistema se inicie. Por ejemplo: lvlnboot -b /dev/vgroot/bootlv Si decide crear “desde el principio” un grupo de volúmenes raíz que contenga un disco raíz alternativo, dé los siguientes pasos. También puede dar estos pasos, con ligeras modificaciones, si tiene que modificar un volumen lógico raíz existente (incluido el aumento de su tamaño) o si acaso desea cambiar la configuración para tener un volumen lógico mixto que sea raíz y de inicio. Al modificar un volumen lógico raíz existente, asegúrese de que realiza una copia de seguridad del volumen lógico raíz actual antes de continuar y de que lo copia en el nuevo sistema de archivos al término de la operación.
Ya está todo preparado para crear un volumen lógico que prevea utilizar como raíz. En general, este volumen lógico se coloca en un volumen físico específico. Si va a configurar un volumen lógico mixto que sea raíz y de inicio, el volumen lógico raíz debe ser el primer volumen lógico que se detecte en el disco LVM arrancable. En este caso, lo anterior significa que el volumen lógico raíz debe empezar en la extensión física 0000. Esto es importante si llega a ser necesario iniciar el sistema en modo de mantenimiento. Un disco que vaya a contener un volumen lógico raíz no debe tener datos que no sean de la base de datos raíz en la región posterior a la zona de inicio.
Continúe con los siguientes pasos adicionales:
Después de crear el volumen lógico raíz, tendrá que crear un sistema de archivos (consulte la sección «Creación de un sistema de archivos»). Es importante guardar la información sobre la configuración de un grupo de volúmenes siempre que se realice algún cambio en la configuración, por ejemplo al:
La importancia de guardar la información mencionada se debe a que, a diferencia de las secciones de disco fijas o de los discos sin particiones que empiezan y terminan en ubicaciones conocidas de un disco dado, la configuración de cada grupo de volúmenes es única, cambia a veces y puede utilizar espacio en varios discos. Guardar la configuración del grupo de volúmenes le permitirá restaurar una configuración LVM dañada o perdida en caso de que se produzca un error de disco o si se destruye la información sobre la configuración LVM (por ejemplo, como consecuencia del uso fortuito o incorrecto de comandos como newfs o dd). El comando vgcfgbackup se utiliza para crear o actualizar un archivo de copia de seguridad que contenga la configuración del grupo de volúmenes. (vgcfgbackup no realiza una copia de seguridad de los datos que albergan los volúmenes lógicos; aplique los procedimientos de copia de seguridad descritos en la sección «Realización de una copia de seguridad de los datos»). Para simplificar el proceso de realización de una copia de seguridad, se llama por defecto y de forma automática al comando vgcfgbackup siempre que se efectúa un cambio en la configuración con alguno de los siguientes comandos:
La información de configuración LVM de la que se haya hecho previamente una copia de seguridad se puede ver con el comando vgcfgbackup o restaurar con el comando vgcfgrestore. Por defecto, el comando vgcfgbackup guarda la configuración de un grupo de volúmenes en el archivo /etc/lvmconf/nombre_grupo_volúmenes.conf. También puede ejecutar el comando vgcfgbackup en la línea de comandos, indicándole el directorio donde debe guardar el archivo de copia de seguridad. Si opta por hacerlo así, primero ejecute vgdisplay con la opción -v para asegurarse de que todos los volúmenes lógicos del grupo de volúmenes se muestran como available/syncd; si es así, ejecute: vgcfgbackup -f nombre_ruta/nombre_archivo nombre_grupo_volúmenes Si utiliza un archivo de configuración del grupo de volúmenes diferente del archivo por defecto, asegúrese de que apunta y recuerda su ubicación. Para obtener información sobre las opciones de comando, consulte la página de manual de vgcfgbackup(1M). Antes de ejecutar vgcfgrestore, tiene que desactivar el grupo de volúmenes con el comando vgchange(1M). Por ejemplo, para restaurar los datos de configuración de un grupo de volúmenes de /dev/dsk/c4t0d0, un disco del grupo de volúmenes /dev/vgsales, escriba: vgchange -a n /dev/vgsales vgcfgrestore -n /dev/vgsales /dev/rdsk/c4t0d0 Esto restaura la configuración LVM en el disco a partir de la ubicación de copia de seguridad por defecto: /etc/lvmconf/vgsales.conf. Para activar el grupo de volúmenes, ejecute de nuevo vgchange: vgchange -a y /dev/vgsales Para obtener información sobre las opciones de comando, consulte la página de manual de vgcfgrestore(1M). Hay ocasiones en las que es necesario:
El archivo /etc/lvmtab contiene información sobre la asignación de discos LVM de un sistema a los grupos de volúmenes, es decir, los nombres de los grupos de volúmenes y las listas de los volúmenes físicos incluidos en los grupos de volúmenes. Al llevar a cabo cualquiera de las dos tareas anteriores, el archivo de configuración LVM, /etc/lvmtab, debe cambiarse para que refleje las nuevas ubicaciones de hardware y los archivos de dispositivo de los discos. No obstante, este archivo no se puede modificar directamente, ya que no es un archivo de texto. En su lugar, debe utilizar los comandos vgexport y vgimport para reconfigurar los grupos de volúmenes. Esto hace que se deje constancia de los cambios de la configuración en el archivo /etc/lvmtab. Para trasladar los discos de un grupo de volúmenes a ubicaciones de hardware diferentes de un sistema, dé los siguientes pasos:
El procedimiento para trasladar los discos de un grupo de volúmenes a ubicaciones de hardware diferentes de otro sistema se ilustra en el siguiente ejemplo. Supongamos que desea trasladar los tres discos del grupo de volúmenes /dev/vg_planning a otro sistema. Dé los pasos siguientes:
El comando pvmove se puede utilizar para trasladar los datos que contengan los volúmenes lógicos de un disco a otro disco o para trasladar los datos entre los discos que pertenezcan a un grupo de volúmenes. Por ejemplo, puede darse el caso de que desee trasladar sólo los datos de un volumen lógico específico desde un disco a otro para utilizar el espacio desocupado en el primer disco con otro fin. Para trasladar los datos del volumen lógico /dev/vg01/markets desde el disco /dev/dsk/c0t0d0 al disco /dev/dsk/c1t0d0, escriba:
Por otro lado, puede darse el caso de que prefiera trasladar todos los datos que contenga un disco, al margen del volumen lógico al que esté asociado, a otro disco del mismo grupo de volúmenes. Esto puede resultar útil, por ejemplo, cuando se desee eliminar un disco de un grupo de volúmenes. Puede utilizar el comando pvmove para trasladar los datos a otros discos específicos de su elección o puede dejar que el LVM traslade los datos a un espacio disponible apropiado del grupo de volúmenes. Para trasladar todos los datos del disco /dev/dsk/c0t0d0 y reubicarlos en el disco de destino /dev/dsk/c1t0d0, escriba:
Para trasladar todos los datos del disco /dev/dsk/c0t0d0 y dejar que el LVM los transfiera a un espacio disponible del grupo de volúmenes, escriba:
En cada uno de los casos anteriores, si no hay espacio en el disco de destino, el comando pvmove no se ejecuta. Los posibles motivos para disminuir el tamaño de un volumen lógico son:
Para disminuir el tamaño de un volumen lógico, utilice el comando lvreduce. Si va a utilizar el espacio en disco para otro fin y no necesita los datos que contiene el volumen lógico, no es preciso que haga una copia de seguridad. Si, por el contrario, desea conservar los datos que va a colocar en el volumen lógico más pequeño, antes tendrá que hacer una copia de seguridad de ellos y, después de crear el volumen lógico más pequeño, tendrá que restaurarlos. Una alternativa al uso del comando lvreduce consiste en usar en su lugar el comando lvremove para eliminar el volumen lógico seguido del comando lvcreate para crear uno nuevo.
Los enlaces alternativos con un volumen físico se han descrito más arriba, en la sección «Aumento de la disponibilidad mediante enlaces alternativos». Para utilizar un enlace alternativo, puede crear un grupo de volúmenes con el comando vgcreate y precisar los nombres de archivos de dispositivo de enlace primario y enlace alternativo. Las rutas deben conducir en ambos casos al mismo volumen físico. (No ejecute el comando pvcreate en el enlace alternativo; ya debe ser el mismo volumen físico que el enlace primario.) Al indicar dos nombres de archivo de dispositivo que hacen referencia al mismo disco con el comando vgcreate, LVM configura el primero como el enlace primario y el segundo como el enlace alternativo. Por ejemplo, si un disco tiene dos cables y desea que uno sea el enlace primario y el otro un enlace alternativo, escriba:
Para agregar un enlace alternativo a un volumen físico que ya forme parte de un grupo de volúmenes, utilice el comando vgextend para indicar el nuevo enlace con el volumen físico. Por ejemplo, si /dev/dsk/c2t0d0 ya forma parte del grupo de volúmenes pero desea agregar otra conexión al volumen físico, escriba:
Si el enlace primario no funciona, el LVM conmuta automáticamente la controladora primaria por la controladora alternativa. No obstante, también le puede indicar al LVM que conmute a otra controladora en cualquier momento escribiendo, por ejemplo:
Después de recuperar el enlace primario, el LVM vuelve a conmutar automáticamente la controladora alternativa por la controladora original, a no ser que le haya indicado previamente lo contrario con el comando pvchange, tal como se ilustra a continuación:
Los enlaces actuales con un volumen físico se pueden consultar por medio del comando vgdisplay con la opción -v. Se puede deshabilitar temporalmente una de las rutas físicas, o enlaces, a un volumen físico o todas ellas utilizando el comando pvchange. La deshabilitación de un enlace, también denominada desconexión del enlace, hace que el administrador LVM cierre esa ruta al dispositivo y que deje de utilizarla; esto puede ser útil si desea garantizar que un enlace esté inactivo, por ejemplo, cuando se ejecutan herramientas de diagnóstico en una tarjeta de E/S, se sustituye una tarjeta de E/S o se sustituye el disco que contiene el volumen físico. Desconectar un enlace con un volumen físico pretende ser una operación temporal, no una permanente. Si desea eliminar permanentemente un enlace o volumen físico del grupo de volúmenes, utilice en su lugar el comando vgreduce. Para desconectar un enlace con un volumen físico, utilice la opción -a con el comando pvchange. Por ejemplo, para deshabilitar el enlace a través del dispositivo /dev/dsk/c5t0d0, escriba:
Para desconectar todos los enlaces con un volumen físico, utilice N como el argumento de la opción -a:
Desconectar uno o varios enlaces con un volumen físico no tiene por qué hacer que el LVM deje de utilizar por completo ese volumen físico. Si el enlace desconectado es la ruta primaria al dispositivo, el LVM empezará a utilizar cualquier enlace alternativo disponible con él. El LVM sólo dejará de utilizar el volumen físico cuando se desconecten todos los enlaces con él. Si se desconectan todos los enlaces con un dispositivo, el volumen físico asociado no estará disponible en el grupo de volúmenes. Los enlaces permanecen asociados al grupo de volúmenes, pero el LVM no colocará en cola ninguna solicitud de E/S para el grupo de volúmenes hasta que se vuelva a conectar. Esto entraña que los datos que contenga dicho volumen físico no estarán disponibles temporalmente; por consiguiente, usted, como administrador, deberá asegurarse de que se pueden satisfacer los requisitos de disponibilidad que pueda haber para dichos datos creando, si es necesario, un reflejo (mirror) de los mismos antes de que el dispositivo deje de estar disponible al desconectarlo. Desconectar un enlace no implica deshabilitar la fijación de volúmenes de reserva. Es decir, si se desconectan todos los enlaces con un volumen físico, y hay disponible un volumen físico de reserva idóneo en el grupo de volúmenes, el LVM lo utilizará para reconstruir el disco desconectado. Para obtener más información sobre la fijación de volúmenes de reserva, consulte la sección «Mantenimiento de la alta disponibilidad en caso de un error de disco». El estado de todos los enlaces con un volumen físico se puede ver utilizando el comando vgdisplay con la opción -v. Restaurar un enlace con un volumen físico desconectado, o volverlo a conectar, pone dicho enlace a disposición del grupo de volúmenes. LVM puede empezar a utilizar dicho enlace según proceda para tener acceso al disco. Para volver a conectar una ruta específica con un volumen físico, utilice el comando pvchange con la opción -a. Por ejemplo, escriba:
Puesto que la desconexión de un enlace con un volumen físico se ha pensado para que sea temporal, todos los enlaces desconectados de un grupo de volúmenes se vuelven a conectar cuando se activa el grupo de volúmenes, ya sea en el momento del inicio o con un comando vgchange explícito, por ejemplo:
Al utilizar la creación de bandas en discos, se crea un volumen lógico que abarca varios discos, lo que conlleva la implantación de bloques sucesivos de datos en las extensiones lógicas de discos diferentes. Por ejemplo, un volumen lógico seccionado en tres partes tiene los datos asignados en tres discos, almacenándose en cada uno de ellos un bloque de datos que representa un tercio del total. Al tamaño de cada uno de estos bloques se hace referencia como el tamaño de la banda del volumen lógico. La creación de bandas en discos puede aumentar el rendimiento de las aplicaciones que leen y graban archivos grandes de acceso secuencial. El acceso a los datos se obtiene simultáneamente a través de varios discos, lo que implica una disminución del tiempo necesario en comparación con la misma operación en un solo disco. Si todos los discos configurados en bandas tienen sus propias controladoras, cada uno de ellos tiene capacidad para procesar datos simultáneamente. Para administrar los discos configurados en bandas, se utilizan comandos estándar comunes. Por ejemplo: lvcreate(1M), diskinfo(1M), newfs(1M), fsck(1M) y mount(1M) funcionan en su totalidad con discos configurados en bandas. Las siguientes pautas, que en su mayoría se aplican al uso de discos LVM en general, se emplean en particular en los volúmenes lógicos por motivos de rendimiento:
Para crear un volumen lógico seccionado, dé los pasos siguientes:
El tamaño de la banda del volumen lógico identifica el tamaño de cada uno de los bloques de datos que componen la banda. El tamaño de la banda se puede definir en 4, 8, 16, 32 o 64 kilobytes (KB) (el valor por defecto es 8 KB).
El uso previsto del volumen lógico seccionado determina el tamaño de la banda que se le asigne. Para obtener los mejores resultados:
Es posible que tenga que experimentar hasta establecer el tamaño óptimo de la banda para su caso concreto. Para cambiar el tamaño de la banda, tendrá que volver a crear el volumen lógico.
Si no puede iniciar desde un volumen lógico, esta situación puede achacarse a una serie de factores. Además de los mismos tipos de problemas asociados al inicio realizado a partir de discos no administrados con el LVM, cualquiera de las siguientes circunstancias puede hacer que el sistema basado en el LVM no se inicie:
A continuación, se analizan a fondo el primero y el último de los puntos anteriores. Cuando se hayan perdido estructuras de datos LVM críticas, tendrá que utilizar la parte de recuperación de los medios de asistencia técnica (Support Media) incluidos en el kit del producto HP-UX para restaurar la imagen de disco dañada a partir de la cinta de copia de seguridad. Para obtener más información, consulte al apéndice B del Support Media User’s Manual. Después de conseguir que el disco LVM sea mínimamente arrancable, el sistema puede iniciarse en modo de mantenimiento utilizando la opción -lm del comando hpux en el símbolo del sistema ISL>. Esto hace que el sistema se inicie en estado monousuario sin el LVM ni espacio de volcado, pero con acceso al sistema de archivos raíz. El modo de mantenimiento es una forma especial de iniciar el sistema que prescinde de las estructuras LVM normales. Sólo debe utilizarse cuando surjan problemas que impidan que el sistema se inicie de otra forma. Se parece al estado monousuario en que muchos de los procesos que, en general, se ponen en marcha no se ponen en marcha, como tampoco lo hacen muchas de las comprobaciones del sistema que suelen efectuarse. La función del modo de mantenimiento es iniciar el sistema durante suficiente tiempo como para reparar el daño de las estructuras de datos LVM del sistema, lo que, por lo general, se hace con el comando vgcfgrestore; después, debería ser posible iniciar el sistema con normalidad. El sistema no debe ponerse en estado multiusuario (es decir, el nivel de ejecución 2 o superior) cuando esté en modo de mantenimiento LVM. Asimismo, no active el grupo de volúmenes raíz. De hacerlo, podría dañarse el sistema de archivos raíz. Para salir del modo de mantenimiento LVM, utilice reboot -n. En general, los grupos de volúmenes se activan automáticamente durante el inicio del sistema. A menos que desactive intencionadamente un grupo de volúmenes con el comando vgchange, es probable que no tenga que activar un grupo de volúmenes. No obstante, el LVM necesita en efecto que haya un quórum de discos en un grupo de volúmenes. Durante el inicio, el LVM necesita un quórum de más de la mitad de los discos incluidos en el grupo de volúmenes raíz para que se active dicho grupo de volúmenes; esto significa que la mayoría de dichos discos deben estar en línea y de servicio. Por tanto, si hay dos discos en el grupo de volúmenes raíz, el requisito de más de la mitad conlleva que ambos discos tengan que estar disponibles. Para iniciar el sistema con éxito, el LVM necesitará un quórum de la mitad más uno de los discos del grupo de volúmenes raíz. Otro posible problema en relación con la activación de un grupo de volúmenes es que falte el archivo /etc/lvmtab o que esté dañado. Puede utilizar el comando vgscan(1M) para volver a crear el archivo /etc/lvmtab. Durante el tiempo de ejecución, después de que un grupo de volúmenes se haya activado, si un disco da error o se desconecta, puede perderse el quórum. El quórum se perderá si en estas circunstancias permanece disponible menos de la mitad de los volúmenes físicos definidos para el grupo de volúmenes. Por ejemplo, si hay dos discos en el grupo de volúmenes, la pérdida de uno no conllevaría la pérdida de quórum, como ocurre en el inicio; antes bien, ambos discos tendrían que dejar de estar disponibles. Si esto ocurriera, el grupo de volúmenes permanecería activo; no obstante, se imprimiría un mensaje en la consola para informar de que el grupo de volúmenes ha perdido el quórum. Hasta que se recupere el quórum (hasta que al menos uno de los discos LVM del grupo de volúmenes del ejemplo anterior vuelva a estar disponible), el LVM no le permitirá completar la mayoría de los comandos que afectan a la configuración del grupo de volúmenes. Asimismo, algunos de los accesos de E/S a los volúmenes lógicos de dicho grupo de volúmenes pueden bloquearse debido a que los discos subyacentes no están disponibles. Por añadidura, hasta que no se recupere el quórum, la caché de escritura reflejada (MWC - Mirror Write Cache) no se actualizará porque el LVM no puede garantizar la coherencia (la integridad) de la información del LVM. Aunque el LVM lo permita, no se recomienda efectuar cambios en la configuración LVM de grupos de volúmenes activos con ausencia de quórum de discos. Hay formas de anular los requisitos de quórum en el momento de la activación del grupo de volúmenes o en el momento del inicio. Dichas formas se analizan en las dos secciones siguientes. No obstante, el método recomendado para subsanar este problema consiste en volver a poner en servicio los discos no disponibles. Problemas de quórum con un grupo de volúmenes que no sea raízSi trata de activar un grupo de volúmenes que no sea raíz cuando no haya suficientes discos para establecer un quórum, obtendrá mensajes de error parecidos al siguiente:
Si un grupo de volúmenes que no sea raíz no se activa porque no se cumple el quórum, pruebe lo siguiente:
Problemas de quórum con un grupo de volúmenes raízEl grupo de volúmenes raíz también puede presentar un problema de quórum. Si no hay suficientes discos presentes en el grupo de volúmenes raíz para constituir un quórum, durante la secuencia de encendido aparecerá un mensaje para indicar que no hay suficientes volúmenes físicos presentes. Esto puede suceder cuando se ha extraído físicamente un disco del sistema porque ya no pensaba utilizarlo con el sistema, pero no se ha extraído el volumen físico del grupo de volúmenes con el comando vgreduce. Aunque no debe extraer nunca un disco LVM de un sistema sin antes extraerlo del grupo de volúmenes correspondiente, probablemente pueda solventar esta situación iniciando el sistema con la opción de anulación de quórum: hpux -lq. Al crear por primera vez un sistema de archivos en un volumen lógico, su tamaño lo determina el volumen lógico. Si se amplía el volumen lógico sin ampliar el sistema de archivos correspondiente, posteriormente se podrá disminuir sin riesgo el tamaño del volumen lógico siempre que éste siga siendo tan grande como su sistema de archivos. (Para determinar el tamaño del sistema de archivos, utilice el comando bdf(1M).) Después de utilizar el comando extendfs para ampliar el sistema de archivos, ya no se podrá disminuir sin riesgo el tamaño del volumen lógico asociado. Si se disminuye el tamaño de un volumen lógico que contenga un sistema de archivos a un tamaño menor que el sistema de archivos correspondiente por medio del comando lvreduce, el sistema de archivos se dañará. Si, posteriormente, se trata de montar el sistema de archivos dañado, es posible que el sistema se bloquee. Si ocurre esto:
Cuando un controlador de dispositivo contesta con un error al LVM en relación con una solicitud de E/S, el LVM clasifica el error como no recuperable o recuperable. La forma de tratar estos errores determina la línea de acción. Errores no recuperablesLos errores no recuperables se consideran graves: no hay esperanza de que reintentar la operación funcione. El LVM considera como no recuperables dos situaciones concretas:
Si existe una copia actual de los datos en un reflejo en funcionamiento aparte, el LVM desvía las solicitudes de lectura y escritura a una copia espejo. Por lo que se refiere al acceso de la aplicación al volumen lógico, la operación de E/S se completa satisfactoriamente. No obstante, si no existe ninguna otra copia de los datos —es decir, la única copia de los datos está en ese volumen físico—, el LVM contesta con un error a cualquier subsistema en proceso de acceso al volumen lógico. Esto significa que las aplicaciones que obtengan acceso directo a un volumen lógico deben estar preparadas para las solicitudes de E/S que den error. Los sistemas de archivos como el VxFS y la mayoría de las aplicaciones de bases de datos se han diseñado para que se recuperen de las situaciones de error; por ejemplo, si el VxFS se tropieza con un error de E/S, puede deshabilitar el acceso a un sistema de archivos o a un subconjunto de los archivos que contenga. Tratamiento de los errores no recuperablesEl tratamiento que se le dé a un error no recuperable depende del tipo de problema con el que tropiece el LVM. En el caso de un error de un medio, habrá que cambiar el disco; para obtener un procedimiento al respecto, consulte la sección «Sustitución de un disco reflejado» o «Sustitución de un disco reflejado en un volumen lógico». En el caso de un dispositivo que no estuviera presente en el momento de la activación, localice el disco y póngalo en funcionamiento o bien cámbielo mediante el mismo procedimiento y, a continuación, vuelva a activar el grupo de volúmenes. Errores recuperablesCuando el LVM tropieza con un error recuperable, o “subsanable”, reintenta internamente la operación infructuosa, con la hipótesis de que el error se subsanará o que usted, como administrador del sistema, puede dar los pasos para corregirlo. Son ejemplos de errores recuperables un error de alimentación de un dispositivo, un disco que desaparece después de activar el grupo de volúmenes o un cable de disco suelto (lo que puede ponerse de manifiesto como un disco que falta). En estos casos, el LVM registra un mensaje de error en la consola, pero no contesta con un error a la aplicación que está obteniendo acceso al volumen lógico. Si existe una copia actual de los datos en un reflejo en funcionamiento aparte, el LVM desvía la operación de E/S a una copia espejo, de forma muy parecida a lo que haría en caso de un error no recuperable. Las aplicaciones en proceso de acceso al volumen lógico no detectarán ningún error. (Para mantener en buen estado la sincronización de los datos entre los reflejos, el LVM reintenta las solicitudes de escritura recuperables en un disco problemático, aun cuando exista una copia actual en otro lugar; no obstante, de esto se encarga un demonio interno del LVM y no tiene ningún efecto en el acceso del usuario al volumen lógico.) Sin embargo, si el dispositivo en cuestión alberga la única copia de los datos, el LVM reintenta la solicitud de E/S hasta que lo logra, es decir, hasta que el dispositivo contesta o el sistema se reinicia. Las aplicaciones que estén efectuando una operación de E/S en el volumen lógico pueden bloquearse, a la espera de que el dispositivo se recupere. En este caso, la aplicación o el sistema de archivos puede aparentar estar “bloqueado” y es posible que no reaccione. Tratamiento de los errores recuperablesPor defecto, el LVM reintenta las solicitudes de E/S con errores recuperables hasta que se llevan a cabo o el sistema se reinicia. Por tanto, si una aplicación o un sistema de archivos se bloquea, la solución del problema debe incluir la comprobación del archivo de registro de la consola para ver si hay problemas con las unidades de disco y la restauración de la puesta en servicio de los dispositivos que hayan dado error. Si, por algún motivo, el reintento de la solicitud de E/S nunca se culmina con éxito —por ejemplo, si el disco se ha extraído y quitado físicamente—, la aplicación o el sistema de archivos puede bloquearse indefinidamente. Si la aplicación no reacciona, es posible que tenga que reiniciar el sistema. Una alternativa al reinicio consiste en controlar la duración del reintento del LVM para subsanar el error recuperable antes de pasar a tratarlo como error no recuperable, es decir, en definir un tiempo de espera en el volumen lógico. Tiempos de espera en un volumen lógicoLa opción -t del comando lvchange establece el valor de tiempo de espera en segundos para un volumen lógico. Por ejemplo, para definir el tiempo de espera para /dev/vg01/lvol1 en un minuto, escriba:
Este comando define la duración máxima del reintento de LVM en relación con una solicitud de E/S. Si el dispositivo no consigue contestar en dicho periodo de tiempo, el LVM contesta con un error de E/S al emisor de la solicitud. El valor de tiempo de espera normalmente es de cero, lo que se interpreta como un tiempo de espera infinito: el valor por defecto es que no se devuelva ninguna solicitud de E/S al emisor de la misma hasta que ésta se complete satisfactoriamente. Si desea habilitar un tiempo de espera en un volumen lógico, debe definirlo en un múltiplo entero de cualquier tiempo de espera asignado a los volúmenes físicos subyacentes. En caso contrario, la duración real de la solicitud de E/S puede exceder el tiempo de espera del volumen lógico. Para obtener detalles sobre cómo cambiar el valor de tiempo de espera de E/S en un volumen físico, consulte la página de manual de pvchange(1M). El valor de tiempo de espera de un volumen lógico se puede consultar con el comando lvdisplay.
De vez en cuando, es posible que constate largos periodos de inactividad aparente en los programas que obtienen acceso a los discos. Este tipo de programas pueden estar “bloqueados”, a la espera de obtener acceso a un disco actualmente inaccesible. En este caso, en la consola del sistema, también aparecerán mensajes que informan de que el disco está desconectado. Si se ha creado un reflejo del volumen lógico en otro disco, el LVM indica que el disco está desconectado y continúa con la operación en los discos reflejados que queden. Si no se ha creado un reflejo del volumen lógico, o si las copias espejo del volumen lógico tampoco están disponibles, el programa permanecerá bloqueado hasta que pueda obtenerse acceso a un disco. Por tanto, si el programa se bloquea, debe comprobar si hay problemas con las unidades de disco y, si es necesario, volverlas a poner en funcionamiento lo antes posible. |
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