El margen de maniobra es la diferencia entre la utilización media en un sistema y la capacidad máxima disponible. El margen de maniobra óptimo varía en función del tamaño del sistema. Mientras que un sistema de procesador único podría necesitar un margen de maniobra del 50 % para mantener unos tiempos de respuesta razonables, un sistema de 16 vías podría tener unos tiempos de respuesta razonables cuando está cargado al 80 %.
El margen de maniobra suficiente también puede depender mucho de las características de las cargas: los sistemas muy interactivos necesitan mucho más margen de maniobra que los que pueden tolerar retrasos en el tiempo de respuesta; los sistemas por lotes pueden apañárselas con muy poco margen de maniobra.